Encuentro con mi destino en Lamucca, por Isaac Benhamu


Mi nombre es Isaac Benhamu y junto con mi ex pareja , el amor de mi vida , éramos clientes habituales de Lamucca.

Siempre fue un lugar que considerábamos cosmopolita y acogedor … en cierta medida , nos hacia sentirnos fuera de un Madrid , a veces , demasiado clásico.

Un lugar que iba con nuestra personalidad como pareja.. un lugar en el que encajábamos perfectamente.

Lamucca de Prado tiene para mi ese significado especial …. Es un lugar donde pude sentir en su día , el amor de mi vida en su máxima expresión .

Unidos con intensidad inigualable , por un lado el disfrute máximo de salir a cenar con mi pareja y por otro lado el momento de mayor felicidad de mi vida.

Es el restaurante que mas le gustaba a ella. Siempre me pedía ir …

No cabia mas felicidad en nosotros .  hasta que todo se vino abajo.. Nuestra relación, el amor mas maravilloso que nadie puede imaginar … se vino abajo sin tener porque y de forma inexplicable , sin faltas de respeto ni nada parecido . Yo aun no sé lo que pasó.

Dicho esto , voy a relatarles una preciosa historia en la que me reencontré con mi destino y este , me hizo un regate , que aún no se , ni interpretar , ni descifrar si fue o no fue definitivo.

Un martes de Febrero .. frio y lluvioso , me encontraba trabajando por el centro ; llovía muchísimo , de esos días grises pero entrañables que tiene Madrid en invierno y pasé de casualidad por la puerta de Lamucca de Prado ..

Me resistía a entrar , pues sabía los recuerdos me iban a hacer sufrir mas aún de lo que ya llevaba sufrido por mi separación.

Finalmente , como empujado por una fuerza misteriosa que no sabría describir , que no me dejaba continuar caminando , decidí entrar a comer mi adorada sopa tailandesa y algún otro plato delicioso…

Me siento en una mesa .. y los recuerdos empiezan a llegar , algunos de ellos en forma de escalofríos , que no eran por el clima de afuera , sino por una extraña sensación que estremecía todo mi cuerpo.

Temblaba como como si algo fuera a sucederme … recordaba los besos que nos habíamos dado allí , los gin-tonics de Brockmans que nos servían en la barra mientras esperábamos mesa .. mirándonos y sonriendo de felicidad.

Y de repente ….. mientras miro la carta … así , sin poder remediarlo … mi mirada se dirige al fondo del restaurante …

Levanto mi mirada , triste y melancólica , Y allí estaba ella …. Comiendo con una amiga suya . Había venido a Madrid a pasar unos días … pero como no teníamos contacto , yo no sabia nada. Llevaba meses sin saber de ella porque no quería verme ni hablarme.

Me quedé paralizado… mi corazón latía demasiado deprisa … algunas lagrimas brotaban de mis ojos .. toda una vida pasó por delante mía en apenas diez segundos .

Nuestras miradas cruzaron el restaurante como si no hubiera nadie mas que nosotros dos  … el tiempo se detuvo y se hizo el silencio total .. solo se oía el latir de nuestros corazones , el soplido del mejor recuerdo de amor que jamás haya pasado por Lamucca

Nos  acercamos lentamente sin dejar de mirarnos , nos fundimos en un abrazo y en un beso eterno que se dieron nuestros labios , pero que sintieron nuestras almas .. y a partir de ese momento , ya no nos separamos jamás.

Entonces , justo entonces , fue cuando sonó el despertador en mi mesilla de noche . Yo estaba sonriendo , no podía ser un sueño, no era posible que fuera un sueñoooo .. por favor , me decía a mi mismo  .. lo había vivido con una intensidad inusitada , desconocida … era tan real ..

Y volví a la rutina de mi vida sin ella …

Semanas después , una amiga común con quien coincidí en casa de amigos , quiso charlar un rato conmigo … cuando me preguntó cómo estaba y que tal llevaba lo de Begoña , decidí contarle el sueño tan real que tuve … de repente , la veo llorando como una niña pequeña .. la emoción brotaba de su alma y de su semblante descolocado pero precioso …. Cuando pudo recuperarse , le pregunté que le pasaba … y me contó emocionada que Begoña había tenido exactamente el mismo sueño y se lo había contado a ella con lagrimas de amor en sus ojos , el mismo día que yo lo tuve. La misma noche que yo lo tuve .

Y fue , allí … entre nuestros sueños compartidos y el fabuloso Lamucca de Prado .. donde nuestras almas se reencontraron por y para una noche eterna.

Quien sabe si acaso un guiño del destino para poder volver a ser felices juntos.

Te amo Begoña.